James Rodriguez y la antítesis de lo que somos
EFE
James Rodriguez y el odio que genera en muchos no es una casualidad, no es una idea aislada de este país, todo lo contrario, es una característica muy tradicional de la idiosincrasia colombiana.
No es extraño encontrar en redes sociales comentarios del tipo: “jugadorcito del montón” “malcriado” -¿quienes de aquellos que lo llaman así conocen como fue criado James?- “ídolo de papel” “fracasado” “niñto mimado” y muchos más adjetivos sin una pizca de argumento válido. Algo común en este país es tratar así a sus compatriotas y más si son famosos con dinero y triunfadores. Somos un país por cuyas venas la envidia corre como carrito en la pista de carreras, ya lo dijo Cochice: “En este país la gente muere más de envidia que de cáncer”.
Pero la pregunta que nos atañe es: ¿Por qué James Rodriguez produce estos sentimientos?
Creo yo, y reitero, es una opinión personal, James Rodriuguez refleja todo lo que nos produce envidia y en parte, lo que somos, o cómo hemos sido criado; aquí no le enseñan al niño a pensar en grande, aquí le enseñan a conformarse con lo que tiene, acá no le dicen sueñe con tener un Ferrari, acá le dicen, conformarse con un R4, acá le enseñan a aquel que nació con “menos” a agachar la cabeza al que tiene más, aquí no le puedes decir a tu jefe lo que piensas, ni preguntarle algo, pues inmediatamente te califican de: “pataletoso”. Pero sobre todo y como ya se dijo, acá la envidia mata. Con esto no quiero decir que tener un R4 es malo, en lo absoluto, cada logro de cada persona es motivo de orgullo y satisfacción propio, acá el punto es que no estamos como sociedad, acostumbrados a ver triunfar a los nuestros.
James es la antítesis de todo eso, a él parece que sí le enseñaron a pensar en grande, a no conformarse con poco, a saber lo que es, lo que tiene y lo que puede lograr, a pararse de frente y decir lo que piensa aún cuando esto le cueste miles de críticas. No sé si James Rodriguez sea el deportista más ganador de este país, pero de lo que sí estoy seguro, es que es un señor con una mentalidad totalmente ganadora, él está convencido que se puede ser de los mejores y acá no estamos preparados para aceptar eso.
Lo anterior no significa que todo sea alabar a James, como hincha del cucuteño y también como periodista mi labor y deber es ver lo bueno y lo malo, sin entrar a juzgar a la persona, sino intentar entender la situación y la razón. Es claro que el James que vemos hoy en día no es el mismo de antes, que algo pasa por su cabeza, tal vez está desmotivado, tal vez tiene otras prioridades. Por su puesto que como a todos me encantaría ver a James de su primera temporada en Bayern, pero ese James no está y no creo que vuelva. Creo que es válido decir que jugó uno, dos, tres o veinte partidos malos, juzgar sus actuaciones o como hinchas pedirle un poco más, lo que no es válido es juzgarlo, mal tratarlo, insultar o minimizarlo.
Esta situación no es solo con James Rodriguez, es algo que parece más común de lo que quisiéramos, cientas de críticas vacías, de comentarios insulsos, de insultos se han llevado nuestros deportistas. No es solo James, ha sido Falcao, ha sido Mariana, ha sido Nairo, ha sido Ibarguen, ha sido Rigo, ha sido Montoya y la lista puede seguir.
No es más sino el reflejo de lo que somos como personas, como sociedad y pareciera no haber ninguna intención de cambiar eso, yo me pregunto ¿qué les hizo James? ¿qué les hizo Montoya? ¿qué les hizo Baena? Ninguno de ellos-as, o al menos que yo sepa, ha levantado su carrera y su vida pisoteando la de los demás ¿por qué ustedes pretenden tener 15 minutos de fama a costa de ellos?
Empecemos a cambiar nuestra idea como sociedad, empecemos a vernos más capaces y no menos respecto a los de otro lado, admiremos a quienes lo merecen y no olvidemos que son deportivas, no máquinas diseñadas para complacernos. No le hablemos a nuestros hijos de: “Es que ese James es un malcriado” contemos que ese señor un día soñó con llegar al mejor equipo del mundo y lo logró; no les digamos “Pajón está ahí porque tiene plata” hablamos de los sacrificios que un deportista debe hacer para estar en la élite del deporte mundial.
Aprendamos a respetar a nuestros deportistas, a darles el valor que mereces y a no ver nuestras frustraciones a través de ellos.
Felipe Vásquez Porras.

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ResponderEliminarEs muy interesante el tema, pero sin entrar en controvercia dice el dicho, cuando el río suena piedras trae.
EliminarSi James fuera excelente daria motivos para los comentaristas de bajo nivel?...
Ahí es donde entra mi insertidumbre
Fabian, lo que trato de decir es que la critica debe ser al jugador, no llevarlo al insulto a la persona ¿me entiendes? Yo, como todos he visto partidos malos de James y actitudes que no gustan, hay muchas cosas que me parecen "criticables" pero antes de hacerlo considero que es bueno saber el contexto, mientras no lo tenga, mejor callar. Nadie sabe donde vive James, ni como vive, ni con quien vive. No saben a qué hora entra o sale de su casa, si tiene rutinas de ejercicio en casa o no, nadie lo ha visto borracho en su vida, pero todos dicen que tiene problemas de alcohol.
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